La SoluciónInversión en las mujeres

La inversión en las mujeres produce múltiples beneficios: Ayuda a las mujeres a reclamar sus derechos y materializar su potencial, a la vez que beneficia a la economía y la sociedad en su totalidad.

Invertir en las mujeres significa modificar los sistemas que las discriminan y creer en las mujeres como agentes del cambio. Equiparar las oportunidades de educación y salud, de empleo y participación en la vida pública proporciona beneficios por generaciones. Los países que ya no restringen la participación de la mitad de la sociedad pueden capitalizar íntegramente su potencial competitivo en la economía mundial actual.

  • La revista The Economist estima que durante la última década, el trabajo de las mujeres ha contribuido más que la China al crecimiento global.
  • La Oficina de la Asesora Especial de la ONU en Cuestiones de Género y Adelanto de la Mujer informó en 2001 que la eliminación de la desigualdad de género en el mercado laboral de América Latina no sólo incrementaría el salario de las mujeres en aproximadamente el 50%, sino que también aumentaría la producción nacional en un 5%.
  • La revista The Economist señala que si Japón aumentara el porcentaje de mujeres que trabajan hasta alcanzar niveles estadounidenses, impulsaría un crecimiento anual del 0,3% durante 20 años.
  • Una investigación en África muestra que la reducción de la desigualdad estructural de género puede incrementar el rendimiento agrícola en más de un 20%. Por ejemplo, un estudio de 1996 efectuado en Kenia estimaba que el rendimiento agrícola podría aumentar hasta un 22% si las agricultoras disfrutaran de la misma educación y autoridad para la adopción de decisiones que los hombres.
  • A nivel mundial, la Asociación de Mujeres por los Derechos, el Desarrollo y la Paz (WLP, por su sigla en inglés) estima que por cada año superior al cuarto grado que las mujeres asisten a la escuela, los salarios aumentan un 20%, la mortalidad infantil desciende un 10% y el tamaño de las familias disminuye un 20%.
  • Los países que no alcanzan las metas internacionalmente acordadas sobre paridad de género en la educación corren el riesgo de perder anualmente entre 0,1 y 0,3 puntos porcentuales en el crecimiento económico per capita, según una estimación de 2004 realizada por los economistas sobre desarrollo Dina Abu-Ghaida y Stephan Klasen.
  • Los estudios de UNICEF demuestran que si varones y mujeres tuvieran la misma influencia en la adopción de decisiones, la incidencia de niños menores de tres años de edad con bajo peso en Asia meridional descendería hasta en un 13%, resultando en 13,4 millones menos de niños con desnutrición; y en el África subsahariana, 1,7 millones más de niños gozarían de una nutrición adecuada.
  • En las industrias de exportación, las mujeres proporcionan hasta un 80% de la mano de obra en sectores como el textil o el electrónico.
  • Las evidencias de los prestadores de micro créditos indican que las mujeres tienen mejores antecedentes de reembolso, invierten de manera más productiva y corren menos riesgos.
  • Existen estudios que demuestran que los accionistas se benefician de una mayor representación de mujeres en las empresas. Al analizar las empresas que integran el índice 500 de la clasificación de la revista Fortune¸ Catalyst encontró que las empresas con la mayor representación de mujeres en cargos directivos produjeron 35,1% más de rendimiento en las acciones y un 34% más de rendimiento total para los accionistas que aquellas empresas con las representaciones más bajas.
  • El 60% de los altos ejecutivos expresaron en una reciente encuesta efectuada por el American Institute on Domestic Violence que la violencia doméstica, que limita la participación de las mujeres, ejerce un efecto adverso en la productividad de sus empresas. También encontró que la productividad y las ganancias perdidas debido a la violencia ejercida por compañeros íntimos le cuesta a los EE.UU. aproximadamente $1,8 mil millones por año, y que las víctimas de violencia doméstica pierden aproximadamente 8 millones de días de trabajo remunerado en el año, lo que equivale a más de 32.000 empleos de jornada completa.

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